Poética de la tierra a Juan Rulfo

 

Aliria Morales

 

La pintora, muralista y grabadora mexicana presenta en esta muestra 13 pinturas en acrílico, tres obras en masarroca, cinco dibujos, una pieza en técnica mixta y un altar, inspirados en los libros El llano en llamas y Pedro Páramo.

“No fue mi intención sumarme a los festejos por el centenario del natalicio de Juan Rulfo; fue coincidencia, porque ya tenía cuatro años trabajando la serie. En realidad, es un homenaje a su pluma, a la forma en la que vio y sintió a México, con la cual me identifiqué profundamente”, explicó la creadora.

Comentó que, sin embargo, estas piezas surgieron de algo más allá de una idea nacida de la lectura. “Es más profundo, desde la primera vez que lo leí me di cuenta de que Rulfo tiene una manera especial de ver las cosas y que existen coincidencias con mi historia de vida, con algunas vivencias y con un sentimiento de dolor”.  

Y recordó: “Cuando regresé a la casa en la que viví hace muchos años, una ya sin techo en las recamaras, observé la manera en que se filtraba la luz y me recordó el relato Luvina, pues también ahí había tristeza y soledad. Es esa manera de ver la realidad, tan profunda y poética, con la que me identifico”.

Para la artista, “la obra de Juan Rulfo describe el constante peregrinaje de los mexicanos que buscan resolver, de alguna manera, ciertas situaciones a través de las imágenes religiosas, incluso dar la vida por ello, sin que, al final, se resuelva algo. Trabajar con su obra ha sido, en ese sentido, una experiencia muy linda pero dura, darme cuenta de que hay cuestiones que no se han resuelto y que ese dolor del que habla sigue.

“En la exposición hay una pieza que se refiere a eso, el Altar al silencio, que fui construyendo poco a poco con pedazos de madera que encontraba en mis caminatas, después de sumergirme en su lectura y en el proceso de tratar de entender a ese hombre con el que me identifico tanto, cuyo entendimiento de este país fue abrumador. Este altar es una especie de salto en el tiempo, que recorre el México que narra el escritor, el de la Guerra Cristera y la Revolución, hasta el de nuestros días”.

Y agregó: “Cuando terminé la obra, después de cuatro años de entregarme a esa lucha que es con uno mismo, la coloqué alrededor de la casa, la recorrí y escribí un poema corto que acompañará la exposición. Es producto de una necesidad de poner en palabras lo que necesitaba expresar”.

La también escultora aseguró que Poética de la tierra a Juan Rulfo “es un homenaje a ese hombre que supo ver de manera profunda a México; una exposición que, de manera personal, vino en un momento muy adecuado y en un contexto en el que las nuevas generaciones son excepcionalmente receptivas a la escritura de Rulfo, pues no es fácil lidiar con los muertos. Ahora se vive su literatura con más compromiso, pues, como él mismo lo dijo, en su tiempo no lo entendieron. Es una muestra con la que me atreví a sentir su obra”.

Aliria Morales nació en la Ciudad de México el 18 de marzo de 1950. Cuenta con más de 20 exposiciones individuales y ha participado en más de 400 muestras colectivas. También ha realizado más de 25 murales, tanto en nuestro país como en el extranjero.

 

 

La exposición estará abierta del 25 de enero hasta el 25 de febrero, de lunes a sábado de las 10:00 a las 18:00 y los domingos de las 10:00 a las 14:00, en el recinto ubicado en Colima 196, colonia Roma, Ciudad de México.

 

Entrada libre.

 

 

 

Roavi, con una extensa producción de obra, que incluye: pintura, escultura, obra mural, arte objeto y dibujo. Ingresa al salón de la plástica mexicana a través del concurso de puertas abiertas en septiembre de 1998.Ha participado como expositor en más de 200 exposiciones, tanto colectivas, como individuales.

Raíces oníricas en el tiempo nos lleva con ingenio a sus trazos, ahora también nuestros.

Profesa su arte, nos invita, comparte los lienzos caprichosos, nos lleva a la butaca con un antifaz que solo él y el pincel entienden.

El lienzo en blanco se fue el efecto mariposa quedo, queda esta obra diluida, llena de texturas y emociones.

Roavi suele ser pez, manzana, quijote, pájaro y aquietado queda en cada pincelada.

Se transforma en su magia, nos dice que hay detrás del pan del sueño, respeta los trazos.